Ver y no tocar: razones para no tocar la vida marina

Es muy tentador para un nuevo buzo durante sus primeras inmersiones tocar a los peces y la gran cantidad de animales marinos que existen. Pero es muy importante tener en cuenta que ese comportamiento puede traer consecuencias malas para la vida marina. Es necesario aclarar que ninguna criatura marina es agresiva; lo que quieren es que no se les moleste, están en su hábitat y si el individuo busca tocarlas se sentirán agredidas, por ende, se van a defender y atacar.

Existen maneras de respetar y proteger la vida bajo el agua, la responsabilidad es proteger y preservar el mundo submarino. El sumergirse es un privilegio y se debe tomar en cuenta que cuando se está bajo el agua y lo que ves alrededor, a menudo ha sido construido con paciencia, durante docenas de años, por criaturas diminutas. Se debe evitar dañar, romper o tocar cualquier cosa.

La mayoría de estas existencias marinas tiene una piel muy fina y frágil, cubierta por una capa de moco que los protege de infecciones y deshidratación, así que acariciar y pensar que le da placer es falso, pues podrías quitar esa capa protectora quedando expuesto y con riesgo de sufrir alguna enfermedad.

Con nuestro protector solar, del que abusamos alegremente, y las bacterias que tenemos en la piel, dañamos la fauna marina sin saberlo. Cuando tocas un pez, las bacterias se propagan a los corales y matan a largo plazo. El buceardor se debe de utilizar una crema de protecion solar biodegradable que son mucho menos perjudiciales para el medio ambiente.

Tomar conciencia sobre el cuidado de la biodiversidad y hacer que la preservación de la flora y fauna marina sea el deber de cada buceador… Ahora abre los ojos detrás del cristal de tu máscara y disfruta del espectáculo.

Cesar Vargas

Periodista