No extraiga conchas y arena de las playas.

En su mayoría, toda acción del ser humano, genera impacto en los ecosistemas. Todo lo que hagamos o dejemos de hacer es relevante en el medio ambiente, y mínimo deberíamos estar conscientes de nuestras acciones y en cómo se ven reflejados en el bienestar del planeta y por ende qué debemos hacer para minimizar impactos negativos.

Ya sabemos que las playas, son zonas situadas entre la tierra y el mar donde se acumulan los sedimentos, además de ser un espacio donde la población puede ir para su disfrute y bienestar, tiene la función de defender la costa de los posibles impactos del mar y es el área de muchas especies de fauna y flora silvestre.

Unos de los problemas que agobian los ecosistemas costeros y que ha pasado casi inadvertido por décadas, es la recolección de piedras y conchas en las playas. Esta es una práctica que a la mayoría le parece común e inofensiva, sin embargo, esta genera serios problemas ambientales. Las conchas proporcionan carbonato de calcio que permite mantener estable los ecosistemas, aportando alimento para algunos animales y plantas. Además, las conchas ayudan a controlar la erosión del suelo y permite que algunas algas, plantas, esponjas marinas y otras especies, se adhieran a estas.

 

Los principales efectos negativos que causa la extracción de conchas y arena de las playas son:

  • Las conchas son el hogar actual o el hogar futuro de algunas especies. Aunque parecieran abandonadas en las playas, las conchas pueden ser hospederos de varias especies en cualquier momento.
  • Las conchas son parte de la composición de las playas, con los años terminan pulverizándose y siendo parte de la arena, aportando sus minerales y su contribución al suelo.
  • La cantidad y composición de la arena puede afectar a varias especies. Algunas especies marinas y terrestres hacen parte de su ciclo de vida en la arena de la costa. Como por ejemplo los cangrejos que viven bajo la arena o todo el proceso reproductivo de las tortugas marinas.
  • Con el oleaje el mar genera recambios del suelo, con lo que aporta nuevos nutrientes al fondo marino para alimentar a múltiples especies. Un cambio fuerte en la cantidad de arena en las costas podría afectar negativamente esta dinámica.
  • La playa sirve para protegernos. La existencia de la costa en forma de playa son una barrera protectora que mitiga riesgos de fenómenos marinos peligrosos para el ser humano.

 

Así que cuando vayas a visitar cualquier playa, sé un turista responsable. El mejor recuerdo que se puede llevar de las playas es una fotografía con sus queridos, y no la arena ni las conchas, es allí donde pertenecen y tienen su función.

 

Cesar Vargas

Periodista